10.5.- Tras los trabajos de Sargent y Wallace la teoría de las ER permitió el nacimiento de una versión que definió la inefectividad de la política económica. En condiciones de “incertidumbre” y en ER, la mejor combinación desde la viabilidad de “tener” una política económica, para los “nuevos clásicos” del “laissez faire”, alguna medida particular y aislada del gobierno podría tener un efecto real tipo política activa sobre la economía, pero ninguna política sistemática o regla lo tiene, porque el agente económico siempre está en condiciones de anticipar y compensar la política en su favor. Sólo una política activa sobre variables reales de la economía podría ser útil, pero no las de política monetaria, aún con ilusión monetaria, porque las políticas anticipadas afectan precios y no cantidades (ver Willian D. Nordhaus – Macroconfusion: The Dilemas of Economic Policy” – Cowles Foundation Paper # 568 – en http://cowles.econ.yale.edu).
11.- Supply Side Economics (SSE). Impuesta en los EEUU bajo el gobierno del presidente Reagan, estuvo en vigencia en la mayor parte de la década de los ’80. Mientras los neoclásicos asumían que la economía trabajaba a nivel de pleno empleo de los recursos productivos, excepto breves períodos de ajustes, los economistas de la “oferta” suponían que la economía se desplazaba por debajo de la curva de posibilidades de producción, por dentro en realidad, siempre en una sub-optimización de los recursos, debido a interferencias del estado.
11.1.- El tema, visto desde los impuestos, fue lanzado por Arthur Laffer que se hizo conocido a través del diagrama que lleva su nombre (Laffer’s Curve). El sugirió que a medida que los impuestos aumentan desde un nivel bajo, el ingreso por impuestos recibido por el gobierno también crece. No obstante, a medida que la tasa media de impuestos sigue aumentando, los agentes económicos comienzan a sentir que no es remunerativo trabajar tanto y casi “sólo para pagar impuestos”, entonces reducen sus ingreso, cae la base imponible y finalmente el gobierno recauda menos. Obviamente, con tasas de impuestos del 100 %, nadie trabajaría y el gobierno recaudaría cero. La curva es cóncava al eje de la tasa de impuestos y esconde rendimientos decrecientes a escala para la recaudación tributaria.
11.2.- Dado que el principal determinante de la tasa de crecimiento del PBI es la eficiencia en la asignación y uso de recursos (K, L), la oferta agregada pasa a definir el PBI y su optimización depende de una oferta fluida de recursos, la que es afectada negativamente por la estructura y el nivel de los impuestos, las limitaciones institucionales a los contratos de trabajo y las regulaciones de mercado desde el gobierno. El PBI real y corriente responde rápidamente a bajas en los impuestos, aunque estas no son efectivas en términos del producto potencial.
11.3.- En términos de principales resultados de la SSE en la época de R. Reagan en los EEUU puede verse que (i) cayó la recaudación; (ii) se redujo la tasa de inflación pero aumentó el desempleo; (iii) disminuyó la tasa de ahorro nacional y (iv) cayó la tasa media de variación del Producto Potencial que tuvo la siguiente evolución: 1960/70 = + 3.6 %; 1970/80 = + 3.1 % y 1980/96 = + 2.3 % , siendo que entre 1990/6 estuvo el presidente Clinton.
12.- El Consenso de Washington (CW). John Williamson afirma que inventó el término para “referirse al mínimo común denominador del asesoramiento sobre políticas (económicas), que las instituciones multilaterales con base en Washington deberían dirigir a las naciones de América Latina en (1989) los comienzos de la década de los ‘90”. Los paréntesis son propios.
12.1.- El poder de las instituciones multilaterales con base en Washington (el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo), junto con la relevancia adoptada por la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización de Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE) con base en Paris, llevaron los conceptos básicos desarrollados por el CW a todos los países emergentes, e impusieron un marco de política económica general con independencia de las necesidades derivadas de situaciones particulares.
12.2.- Con el paso del tiempo, a lo largo de la década de los años noventa, el CW sirvió para poner en práctica recetas propias de la “nueva economía clásica” y se transformó en la bandera de políticas neo-liberales o fundamentalistas del mercado, lo que, en opinión de John Williamson vertida en el World Bank Research Observer, vol 15, Nº 2, en agosto 2000, “no podría haber dado lugar a esperar (que las políticas fundamentalistas de mercado) proveyeran un marco adecuado para combatir la pobreza, pero el diseño original de 1989 aún podría ser útil, en sentido amplio”. El paréntesis es propio.
Ir a la Siguiente Página
Volver a la Página Anterior |