5) ¿Por qué Ricardo necesita de una medida invariable del valor para el desarrollo de su teoría?
Adam Smith, perteneciente a la Escuela Clásica, propone una teoría del valor, la cual tendrá que afrontar y reformular debido a sus propias contradicciones. En su obra de máxima importancia económica, The Wealth of Nations, podemos percatarnos de que el mayor problema con el que se enfrenta Smith es que su teoría del valor entra en conflicto con su teoría de la división del trabajo. En los primeros capítulos, Adam Smith intentará demostrar de qué forma la riqueza de las naciones está estrechamente relacionada con la división del trabajo (que sólo es posible en mercados de magnitudes importantes). Luego de una extensa explicación de su teoría del valor, Smith llegará a una encrucijada: sólo es aplicable en sociedades rudimentarias, pre-capitalistas, simples y de magnitudes escasas. El problema de esta teoría reposa en el hecho de que no se puede encontrar una medida exacta del valor de este modo, dado que es imposible saber cuánto trabajo (penas y fatigas) le costó a cada persona hacer cada bien. En una sociedad precaria y de mercado muy pequeño, probablemente esto sería factible, pero la sociedad en la cual recaen los estudios de Smith, es inviable y con escasa aplicabilidad.
Se podría decir que Ricardo fue el heredero de las ideas de Smith, y esto hace que continúe con ciertas falencias y puntos débiles ya mencionados en Smith. La teoría del valor, es el mayor obstáculo con el cual se tropieza la Escuela Clásica. Es por eso que Ricardo elaborará una teoría en la que sostendrá que los valores de cambio son la suma de los salarios, el interés y la renta. Es justo este punto el blanco preferido de la crítica de Ricardo, que insiste en la vigencia de la ley del valor. Esto se puede observar claramente ya en las primeras líneas de su trabajo, donde afirma que “los bienes obtienen su valor en cambio de dos fuentes: de su escasez y la cantidad de trabajo requerida para obtenerlos”. Es elemental detenernos en la expresión “cantidad de trabajo requerida”. Smith hablaría de “trabajo contenido” en este caso y diría, en forma contraria, que es el “trabajo comandado” el que verdaderamente otorga el valor de cambio a una mercancía. Ricardo contradice esta visión y sostiene que este tipo de trabajo presenta muchas fluctuaciones que lo vuelven ineficiente para sostenerlo como fuente del valor; es solamente la cantidad de trabajo “cristalizada” en los bienes la que lo determina. Para reflejar sus ideas, Ricardo propone el siguiente ejemplo: si una pieza de paño tiene ahora el valor de dos piezas de lino (1P=2L) y si de aquí a 10 años el valor ordinario de una pieza de paño llegara a ser de 4 piezas de lino (1P=4L) podríamos concluir lógicamente que se requirió más trabajo para fabricar el paño o menos trabajo para fabricar el lino o bien una combinación de ambas.
Ir a la próxima página
Volver a la página anterior
|