Perceptiblemente, Ricardo apunta a una determinación mucho más palpable del valor: el trabajo contenido es una variable fija, plasmada, cierta. Representa el momento natural de la producción; la transformación del material crudo en un producto mercantil. El trabajo comandado o, en términos marxistas, el trabajo socialmente necesario para la reproducción es el momento social de la producción. Y es aquí donde Ricardo se encuadra ideológicamente: su estudio sobre el valor debe trascender las categorías socio-históricas. La suya es la búsqueda de una determinación universal del valor: es lógico entonces que eluda cualquier circunstancia histórica en su desarrollo teórico. Vale aclarar que el valor no es un fenómeno natural sino que es estrictamente social. Al descartar al trabajo comandado como determinante del valor, está desvinculando y apartando el carácter social taxativo que posee el valor. Claramente, si estamos discutiendo acerca de un fenómeno invariable a lo largo del tiempo, es necesario entonces encontrar una medida igualmente invariable del mismo. Queda de esta manera a simple vista el motivo que conduce a Ricardo a necesitar de una medida como tal para desarrollar su teoría.
Ni el oro ni cualquier otro bien podrán ser una medida totalmente perfecta del valor para todos los bienes de una economía, pero empíricamente se ha comprobado que es relativamente ligero el efecto de una variación en las utilidades sobre los precios relativos de los bienes; los efectos más importantes son ocasionados principalmente por las fluctuaciones en las cantidades de mano de obra requeridas para la producción, por lo tanto, si suponemos que esta importante causa de variación no existe en la producción del oro, tendremos probablemente la aproximación más cercana a una medida standard de valor. Así pues, según palabras de Ricardo, nos encontraríamos en posesión de un patrón tan próximo al invariable con la gran ventaja de poder hablar de las variaciones de otras cosas, sin molestarse, para cada caso en considerar la posible alteración en el valor del medio en que se estima el precio y el valor. Es, quizás, su mayor falla, como hemos visto anteriormente, su convencimiento de una realidad económica que trasciende las dimensiones geográficas e históricas.
Indudablemente Ricardo necesita de una medida invariable de valor, debido a que el mismo, no desarrolla la forma del valor (a diferencia de Marx que sí la desarrolla), ya que no puede superar el problema del que sí es conciente Smith. Dicha medida invariable de valor es de significativa importancia para que Ricardo pueda demostrar la vigencia de la ley del valor. La ley del valor rige aún cuando aparecen las determinaciones del capital, por lo que Ricardo necesita de una medida invariable de valor para poder así explicar la incidencia del capital fijo y del circulante en la conformación del valor de las mercancías y para poder demostrar que detrás de los precios rige de manera directa la ley del valor. Finalmente y un tanto paradójico, tanto Ricardo como Smith terminan utilizando una medida invariable del valor, habiendo Ricardo criticado a Smith por tal postura. Marx toma como punto de partida para el inicio de sus estudios, el momento en que Ricardo se desglosa de Smith, retomando el concepto de trabajo contenido y desarrollando la noción del trabajo socialmente necesario para la producción.
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